Bienvenido a casa
Lo primero nada más llegar a casa es colocar a nuestra mascota en el lugar que será su hogar, su jaula, bien limpita y preparada con su pienso agua y heno. Procurad tenerlo todo antes de traer al animal a casa porque cambiarlo de jaula puede crearle problemas de adaptación. El lugar de la jaula también debemos planificarlo con antelación; cuidado con corrientes de aire, o que le de el sol directamente, que no sea un lugar caluroso ni muy frío. Debe estar un poco apartado de las personas pero no aislado porque se deprimiría.
Mucha gente siente lástima de encerrar a su conejito entre barrotes pero debemos pensar que de esta forma estará más seguro que en ningún otro sito y nadie le podrá hacer daño ni el se podrá escapar o realizar comportamientos peligrosos con objetos peligrosos. Su jaula es para él el lugar más seguro y cómodo. Por las noches o cuando no le podamos vigilar siempre debe estar en su jaula.
Los tres primeros días haremos como si no estuviera, todo a su alrededor debe ser agradable sin sonidos fuertes, sin molestarle, para facilitar el proceso de adaptación. Algo que debemos evitar por encima de todo es estresar al animal. Nada de achuchones ni de moverle o cogerle. Pueden incluso llegar a enfermar debido al estrés que sufren estos primeros días de aclimatación.
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